20 diciembre 2010

Y mirando mis heridas comprendí, que seguirían en mi para siempre,... como cada beso,... para siempre.
Como cada mirada cómplice, para siempre...
Como cada vez que surcamos juntos por aquellas sábanas, en las que me muero por perderme de nuevo, para siempre...
Como cada palabra, cada gesto, cada sonrisa, para siempre...
Como tu sonrisa, para siempre...
Como todas las veces que me repito que quiero que seas mi herida, que quiero que estés aquí, conmigo.
Que quiero que seas para siempre. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario